Aceptar que las cosas cambiaron significa, un choque de frente, es todo un proceso pues no hay mucho margen para interpretaciones, la enfermedad llega, se instala y empieza a dictar sus propias condiciones.
De un día para otro o de forma progresiva pero implacable te encontrás viviendo un escenario que no elegiste.
Muchos hablan de aceptación como si fuera un estado de paz, pero realidad suele ser muy distinta, me refiero a la frustración, a la necesidad urgente de encontrar soluciones o simplemente el agotamiento de tener que explicar lo que nos pasa una y otra vez.
No sirve de nada maquillar lo que sentimos, la franqueza es la única herramienta, dado que forma parte del reconocimiento. No es rendirse, es marcar el territorio.
En esta ocasión, no voy a dar consejos, ni escribir sobre mis experiencias con mi sca, quiero que construyamos este espacio con historias reales.
Me interesa saber cómo viven ustedes este proceso, cuál fue tu primera reacción, cómo fue aceptar tus limitaciones y si gestionas mejor tu día a día o vives una pelea diaria.
No busco un optimismo forzado sino que me cuenten cómo es su realidad hoy.
Los leo en los comentarios.

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