Más conocida como marcha con rodillas altas, es un ejercicio de exageración motora, usado en kinesiología para reprogramar la forma en que el cerebro envía la señal de movimiento de las piernas especialmente cuando la marcha se vuelve cada vez más inestable.
Te explico el por qué esta técnica es tan potente para alguien con nuestra enfermedad: porque rompemos con el arrastre, verás, con la ataxia es muy común que los pasos se arrastren pero al levantar las rodillas estamos realizando una fase de oscilación completa y limpia, por un breve momento mientras una rodilla está arriba todo el peso recae en una sola pierna y esto fortalece los músculos estabilizadores de la cadera mejorando el equilibrio estático y dinámico. Y además de las piernas movemos los brazos de forma alterna, por ejemplo, brazo derecho con pierna izquierda obligamos a los dos hemisferios del cerebro a comunicarse intendente.
Lo que más me gusta de este ejercicio es que me hace sentir más consciente de mi propia fuerza. Aunque suelo desarrollarlo en las paralelas por seguridad, el esfuerzo de sostenerme en una pierna mientras que la otra sube es puro trabajo de coordinación.
Lo has intentado? Cómo te resultó?

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